¡Qué ilusión me hace presentarme! Me llamo Blanche y, aunque soy una muñeca  pequeñita, derrocho muchísima personalidad. Mis hermanas mayores dicen que tengo cara de pillina pero que en el fondo soy muy buena. Lo que más me gusta del mundo es jugar, pero a ver, ¡es que soy peque!

Tengo un vestido nuevo con un estampado precioso y podrás ponérmelo y quitármelo cuando quieras porque es muy muy fácil. Completan mi conjunto unos leggins súper a la moda y siempre llevo dos moñetes con unos lazos chulísimos. Como verás, mi creadora, Lucille Michieli, ha pensado en todo para que luzca maravillosa a cualquier hora del día.

Reconozco que a veces me dan envidia mis hermanas mayores… ¡son tan altas! Yo mido 26 cm pero quiero reivindicar las ventajas que tiene el ser pequeñita: es mucho más fácil guardarme en cualquier lugar; podéis llevarme a tooodas partes con vosotros porque apenas ocupo sitio, y soy la súper prefe de los más peques de la casa.

Y estoy hecha toooooda de tela. Oye, que ser todita de tela es muy, muy, muy importante. Te voy a explicar por qué.  Eso significa que soy achuchable 100% de la cabeza a los pies y, eso, para los más peques de la casa es primordial; y da igual cómo me cojan: de los brazos, las piernas, la cabeza… soy tan blandita por todas partes que nunca dañaré sus pequeñas manitas. Dicen que soy la compañera ideal de cualquier niño a partir del añito. Yo creo que es una de mis grandes virtudes, ser súuuper blandita, porque a veces, los más peques tienen berrinches y entonces me lanzan por los aires (tranquilos por mí: me encanta volar) y da igual dónde aterrice, sea persona, animal o cosa, que no causaré ningún daño. Otra ventaja maravillosa de ser toda de tela es que mi precioso pelo no lo va a poder arrancar nadie al primer tirón. Bueno, y que como soy tan, tan, tan blandita dormir conmigo es genial hasta si el peque es muy muy peque. Soy resistente a los tirones y aplastable 100% por lo que me puedes meter en el bolso o donde necesites sin problemas. Por supuesto, cuando veas que tengo alguna mancha o no estoy todo lo limpia que debería, pues me bañas con toda tranquilidad: o a mano o en la lavadora; eso sí, si me metes en la lavadora, me pones un programa de esos de ropa delicada (30ºC), es que, entre tú y yo, en los programas normales me hacen dar tantas vueltas y tan deprisa que me mareo muchísimo y me descompongo viva. También te pido que en la secadora no me metas: ¡soy parisina y esos calores me matan!

Si tienes en cuenta estos pequeños consejos, puedo ser tu fiel compañera toda la vida.

¡Espero conocerte pronto!

 

 

 

Descripción del producto:

DETALLES
EDAD1+
MEDIDAS / CM26 cm