Los juguetes ecológicos: Mucho más que juguetes.

Una sociedad que empieza (¡por fin!) a concienciarse en la urgencia de cuidar nuestro planeta, mira con preocupación una de las industrias menos ecológicas, la del juguete, que sigue utilizando cantidades ingentes de plástico todos los años. Los padres más concienciados con este tema buscan las alternativas más inteligentes y más respetuosas con el medio ambiente para que sus pequeños disfruten de juguetes limpios, no tóxicos, respetuosos y que además son preciosos, divertidos y educativos.

En 2020 hemos recibido por parte del planeta el que, posiblemente, sea el ÔÇťaviso a navegantesÔÇŁ m├ís claro y contundente de los ├║ltimos decenios: una pandemia que nos advierte de que no vamos bien, que si enfermamos al planeta, nosotros somos los siguientes. Es cierto que los h├íbitos ecol├│gicos van integr├índose en nuestras vidas poco a poco y que nuestro estilo de vida se va amoldando hacia un consumo m├ís responsable en distintas ├íreas de nuestra cotidianidad como la alimentaci├│n, el transporte, la ropa. Pero tambi├ęn es cierto que hay otros ├ímbitos en los que est├í costando que esa conciencia cale lo suficiente. La inmensa mayor├şa de los juguetes que encontramos en el mercado (y de los que m├ís salen en spots televisivos) est├ín fabricados en pl├ístico: cocinitas, coches, mu├▒ecos, accesorios, piezas de construcciones… todo de puro pl├ístico.

Las familias más concienciadas sobre la importancia de minimizar al máximo el impacto sobre el medio ambiente se decantan por alternativas más sostenibles, respetuosas y seguras en contraposición a los juguetes de plástico.

Y es que hoy en d├şa, hay donde elegir. Existen distintas marcas de juguetes fabricados con materiales sostenibles, naturales, reciclados o reciclables que son de alt├şsima calidad, duraderos y, adem├ís, preciosos.

Balanza

Quiz├í los primeros que nos vienen a la cabeza (y de los que en La Molona Kids somos aut├ęnticos forofos) son los de madera, de algod├│n, de papel o de corcho. Materiales naturales, renovables y que se biodegradan mucho m├ís r├ípido que los convencionales. Pero hay otros como el biopl├ístico, elaborado con materia org├ínica vegetal como los almidones de patata o arroz, o la ca├▒a de az├║car que son una alternativa excelente. Y es que ademas, no nos cansaremos de decirlo, ┬íson tan preciosos! Una cocinita de madera bien construida tiene un encanto especial que una cocinita de pl├ístico no tendr├í jam├ís. Son juguetes atemporales, que residen en el imaginario colectivo y que gracias a su robusta sencillez estimulan mucho m├ís su imaginaci├│n y pueden pasar de generaci├│n a generaci├│n. Est├í comprobado que, al no tener tantos sonidos, ni luces estridentes invitan a sesiones de juego m├ís pausadas y mejoran la salud f├şsica y mental con respecto a las pantallas y dispositivos electr├│nicos que predisponen al sedentarismo f├şsico y al estr├ęs mental.

Queda claro pues que no es solo por la est├ętica que es mucho mejor esa cocinita de madera. El pl├ístico, adem├ís de no ser sostenible y dejar una huella en el planeta que no nos podemos permitir como especie, numerosos estudios han demostrado los efectos nocivos que pueden tener sobre ni├▒os y beb├ęs por los aditivos t├│xicos que contienen. No olvidemos que es un derivado del petr├│leo y es bastante com├║n que contengan ftalatos o bisfenol A, t├│xicos potencialmente peligrosos sobre todo para los ni├▒os que tienden a llevarse los juguetes a la boca y hasta morderlos. Y para rematar, la mayor├şa de los pl├ísticos utilizados para la construcci├│n de juguetes est├ín elaborados con una mezcla de diferentes pl├ísticos por lo que no se pueden reciclar y acaban en vertederos, en incineradoras o, lo que es peor, tirados en entornos naturales donde se van fragmentando en peque├▒as part├şculas que enferman a los ecosistemas.

Por ├║ltimo se├▒alar que al elegir un juguete ecol├│gico acercamos al ni├▒o a lo natural a trav├ęs de los colores, las texturas y los olores, y de esta forma, ser├í m├ís sencillo que crezcan con esa especial conciencia y sensibilidad hacia la importancia de cuidar el planeta en el que habitan.